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El Mairena juvenil, perdió por 7-5 ante el Córdoba juvenil, en partido correspondiente a la segunda jornada de la segunda fase de la liga andaluza, disputado en Peñarroya.

A pesar del madrugón que tuvieron que darse, y de las mas de tres horas de viaje, los sevillanos salieron enchufados, con el viento a favor, se adueñaron del oval y lo movían de un costado al otro del campo, encadenando varias fases. Gracias a esto, supieron plantarse en la 22 contraria, lugar que no abandonaron en toda la primera mitad. Pero, esta superioridad, no se veía reflejada en el marcador, unas veces por fallos propios y otras veces por discutibles decisiones arbitrales, el ensayo no llegaba. Casi al final de esta primera mitad, y después de un buen movimiento colectivo, Pollo, conseguía posar el oval, consiguiendo así el premio que con tanto ahínco habían buscado los chavales, aunque era un premio insuficiente, a tenor de lo visto en la primera mitad.
La segunda parte no siguió el guión establecido en la primera, Córdoba se adueñó del campo y del oval. Jugando siempre en cerrado y aprovechando el mayor peso de su delantera, encerraron a los aljarafeños en su 22. Las fases estáticas eran de los cordobeses, que, aunque si encadenar jugadas, se limitaban a aprovechar los continuos golpes con los que eran castigados los sevillanos, para jugar desde el lateral y volver a lo mismo, touch o melé. De esta forma, tras una melé, los cordobeses consiguieron su ensayo y la transformación.
Los últimos minutos, con uno menos en el campo, por rigurosa expulsión de Kiko, los maireneros, empujaron de lo lindo, eso si, con más corazón que cabeza, y a tirones, sin orden, a base de acciones individuales, buscando el ensayo o el golpe que pudiera darles el partido. Pero ni lo uno ni lo otro llegó, y el pitido final, certificó una nueva derrota de los nuestros.
“Ha sido un palo muy grande no ganar hoy, tanto los chavales como yo estábamos seguros que podíamos conseguirlo. Tras el empate de la semana pasada, habíamos trabajado para lograrlo, pero las cosas no han salido bien. Aunque la primera parte ha sido buena, no hemos sabido, o no hemos podido rematarlo, y, en la segunda, se nos han metido en 22 y no éramos capaces de salir. El oval no salía con rapidez en los rucks, entre que ellos se tiraban continuamente y que nosotros no limpiábamos con contundencia, pues no hemos conseguido llevar el juego a donde podíamos hacer daño. Y luego, al final, nos ha faltado tranquilidad y algo de experiencia para jugar. En fin, estamos todos muy decepcionados y con la moral un poco baja, con la sensación de haber perdido una buena oportunidad para ganar. Sólo queda seguir entrenando”
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